CGT
UNI
OIT
Editorial

TENACIDAD Y ESFUERZO, CUALIDADES ESENCIALES
06-01-2010 10:56:37

                                                            

 

        

 

Si repasáramos la milenaria y rica historia del trabajo universal, seguramente podríamos comprobar que el permanente crecimiento y desarrollo de cualquier actividad se debió, pura y exclusivamente, a la incomparable tenacidad del ser humano.

 

A partir del medioevo, los trabajadores comenzaron a agruparse y a partir del siglo XVI  se vuelven lo suficientemente fuertes para organizar la lucha por sus derechos. En el marco de esa concepción y en el transcurrir del tiempo, la llamada “clase trabajadora”  fue creciendo intelectualmente en la búsqueda constante de igualdad de condiciones, de respeto y de reconocimiento, tanto social como económico, hasta convertirse en el innegable puntal que sostiene la economía de cualquier país del mundo en el que coexistimos.

 

Tras los ideales de mutar sus sueños en palpables realidades, el sector laboral fue progresando en sus esenciales reivindicaciones y sus esfuerzos son orientados a la acción y a la defensa de sus intereses. El sindicalismo tiene, entonces, como tarea la coordinación de esfuerzos para mejorar el bienestar de sus representados con conquistas inmediatas, dentro de lo posible.

 

El objetivo de defensa de los intereses profesionales de las partes involucradas, empleadores y trabajadores, cuenta en la actualidad con una herramienta fundamental: las denominadas relaciones laborales; vale decir, la negociación colectiva con participación del Estado, tal como lo ha señalado la Organización Internacional del trabajo (OIT). En nuestro caso específico, ese valioso instrumento legal muchas veces se ha visto desnaturalizado por la reiterada renuencia del sector empresario a encontrar las más justas soluciones a pesar del ejercicio de persistencia de la Organización que sólo aspira a mejorar, en esta oportunidad, las condiciones económicas de los trabajadores telepostales argentinos.

 

Cuando esa larga y a veces tediosa tarea se ve coronada por un resultado favorable aunque no el perseguido, insufla el ánimo suficiente para redoblar la lucha, esa lucha que nunca termina y que es componente esencial de nuestro cotidiano quehacer en el marco de una sociedad democrática que debe velar por los sagrados intereses del Pueblo.

 

En esta oportunidad, asimismo, sumamos una cuota de esperanza para apuntalar nuestras convicciones en la creencia de que el año próximo, el del Bicentenario de la Revolución de Mayo, podamos mantener incólume el equilibrio que sostiene la paz social.

 

Para finalizar, deseamos a todos nuestros lectores, y a los trabajadores telepostales argentinos en particular, una feliz Navidad y un  mejor Año Nuevo.

 

 

 

 

 

 

FOECYT | Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones