Finalizamos un año con muchas fluctuaciones, pero de claro y alentador signo positivo para el futuro inmediato. Podemos decir con satisfacción que hemos cumplido con la mayoría de los objetivos planteados al inicio de 2012, sustentados en la profundización indispensable de las relaciones no solo en lo referido a la tarea laboral sino también en las interpersonales.
En el marco de tal concepto, el activo más importante ha sido, indudablemente, el colectivo laboral que representamos, es decir, los trabajadores telepostales, quienes jamás se apartaron de la premisa de servidores públicos al momento de desarrollar sus actividades.
Este ejemplar comportamiento, nace de la solidez conceptual de integración inteligente de los componentes que formamos parte del Correo de Bandera, en la búsqueda constante tratando de superar el rol de trabajadores relevantes en la recuperación definitiva de una Empresa estatal, con participación social.
El trabajo es, a nuestro buen saber y entender, el factor adecuado de la organización de toda sociedad y sin esta condición válida de la cultura del trabajo, el conjunto de
Quienes le damos vida activa al crecimiento de
EL DIRECTOR