Si repasáramos la milenaria y rica historia del trabajo universal, seguramente podríamos comprobar que el permanente crecimiento y desarrollo de cualquier actividad se debió, pura y exclusivamente, a la incomparable tenacidad del ser humano.
A partir del medioevo, los trabajadores comenzaron a agruparse y a partir del siglo XVI se vuelven lo suficientemente fuertes para organizar la lucha por sus derechos. En el marco de esa concepción y en el transcurrir del tiempo, la llamada “clase trabajadora” fue creciendo intelectualmente en la búsqueda constante de igualdad de condiciones, de respeto y de reconocimiento, tanto social como económico, hasta convertirse en el innegable puntal que sostiene la economía de cualquier país del mundo en el que coexistimos.
Tras los ideales de mutar sus sueños en palpables realidades, el sector laboral fue progresando en sus esenciales reivindicaciones y sus esfuerzos son orientados a la acción y a la defensa de sus intereses. El sindicalismo tiene, entonces, como tarea la coordinación de esfuerzos para mejorar el bienestar de sus representados con conquistas inmediatas, dentro de lo posible.
El objetivo de defensa de los intereses profesionales de las partes involucradas, empleadores y trabajadores, cuenta en la actualidad con una herramienta fundamental: las denominadas relaciones laborales; vale decir, la negociación colectiva con participación del Estado, tal como lo ha señalado
Cuando esa larga y a veces tediosa tarea se ve coronada por un resultado favorable aunque no el perseguido, insufla el ánimo suficiente para redoblar la lucha, esa lucha que nunca termina y que es componente esencial de nuestro cotidiano quehacer en el marco de una sociedad democrática que debe velar por los sagrados intereses del Pueblo.
En esta oportunidad, asimismo, sumamos una cuota de esperanza para apuntalar nuestras convicciones en la creencia de que el año próximo, el del Bicentenario de
Para finalizar, deseamos a todos nuestros lectores, y a los trabajadores telepostales argentinos en particular, una feliz Navidad y un mejor Año Nuevo.